martes, septiembre 26, 2006

lOS mONStRUOs sALEN DE dÍA... (nO TEmEN LA luZ dEL sOL)

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salen de la nada, golpean duro, te dejan moretones.
los monstruos de quito viven con la luz natural, se alimentan del calor insoportable del mediodia o del hedor que se produce en un día de lluvia, ventanas cerradas y personas agolpadas como ratas.
los monstruos de quito son de todos los colores y de todas las formas (anchos, despeinados, ciegos, torpes... lo más grotesco que se haya visto... dan asco).
pasan rápido por las calles de la ciudad, armados con grandes armaduras que contaminan el aire, vetustas y mal olientes armaduras, vetustas y escandalosas armaduras, vestustas e innecesarias armaduras.
contra ellos, estos monstruos urbanos, no funciona el agua bendita, el rezo desesperado a dios (y en el caso más radical un bien recordado padre nuestro), cargar un collar de ajos o una cruz de buena madera.
y si una anda de malas, también se puede topar con los monstruos que caminan al lado de uno.
esos son de otra raza, pero igual de ofensivos a la vista y a los demás sentidos.
cargan un olor de seres despreciables, ¡apestan!, su grito despide mal aliento, sus ojos están cargados de lagañas y las uñas esconden más que polvo...
y si se está de buenas, los monstruos se esconden, tapan con la basura su ira y parece que no te hacen daño.
pero el daño ya está hecho