vIErNeS dE fRÍo, vIEerNES DE LLuViA
hace una semana que en quito no para de llover. es conocido que hay un límite entre el agua que limpia y el agua que inunda, su poder balsámico puede mutar en poder mortífero. Y la ciudad, aparentemente está en en plena corniza y desnuda... Varios estornudos la delatan...
mientras llueve, los hombres trabajan, cruzan las calles, se mojan los pies, sus cuerpos se encogen y los ojos se detienen a la par del ritmo escueto de los autos paralizados por decenas de minutos cuando el semáforo está en verde y los pitos disparan en plena explosión. se trata de una parálisis brutal...
mientras tanto, el cielo se debate entre sonreír o enfurecer. hasta ahora mi mirada divisa un rostro triste, algo apagado... ¿qué le preocupará?, no me dejo de preguntar.
estoy con la palabra cortada
mientras llueve, los hombres trabajan, cruzan las calles, se mojan los pies, sus cuerpos se encogen y los ojos se detienen a la par del ritmo escueto de los autos paralizados por decenas de minutos cuando el semáforo está en verde y los pitos disparan en plena explosión. se trata de una parálisis brutal...
mientras tanto, el cielo se debate entre sonreír o enfurecer. hasta ahora mi mirada divisa un rostro triste, algo apagado... ¿qué le preocupará?, no me dejo de preguntar.
estoy con la palabra cortada

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